El maravilloso mundo de los estanques

Tortugas

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Para identificar morfológicamente galápagos tanto autóctonos como exóticos, aqui dejo el link de un manual muy interesante : http://www.herpetologica.org/documentos/manual_identificacion_galapagos.pdf

Trachemys scripta

Hay 3 subespecies de características similares.

Trachemys scripta elegans                                                                       Trachemys scripta scripta

Trachemys scripta troosti

Dimorfismo sexual: los machos tienen las uñas más largas y la cola más ancha y larga que la hembra, la hembra es mucho más grande que el macho.

Tamaño: de 20 a 30 cm.

Mantenimiento: En general es bastante fácil mantener esta especie. Si es alimentada adecuadamente, tiene sol y suficiente espacio, es probable que crezca rápido y no sufra enfermedades.
Lo ideal es el mantenimiento al aire libre, en un estanque. Las especies procedentes de EEUU soportan las temperaturas de las zonas costeras sin problemas, incluso hay aficionados en Madrid que las mantienen todo el año al exterior.
El estanque es recomendable para ejemplares de más de 10 cm. Debe tener en la parte más profunda al menos 60 cm de profundidad de agua, y debe tener un acceso a la zona terrestre, ya sea con una rampa o con los bordes en forma de playa.
La zona terrestre debe estar bien vallada, ya que estas tortugas son excelentes escaladoras. La tierra debe ser normal y corriente (no arena ni turba abonada para plantas). Se pueden poner plantas y árboles, pero se debe dejar una zona soleada sin vegetación, ya que es lo que prefieren a la hora de poner huevos.
En el estanque se pueden poner plantas acuáticas, tanto flotantes como de fondo, pero al final acabarán comidas o arrancadas de cuajo.
Tampoco se recomienda que compartan el estanque con otros animales, a menos que sean kois adultos o grandes carpas. Si se les pone junto a peces, anfibios o caracoles, se los acabarán comiendo a todos.
Los ejemplares juveniles deben estar en un acuario con al menos 10-15 cm de profundidad de agua. Deben tener una calentador los 2 primeros años a 24-26 ºC. No se recomienda el uso de grava para el fondo. Deben tener una rampa para asolearse. Si están en una zona de la casa donde no hay mucho sol, se deberá añadir una luz UVB especial para reptiles. Es recomendable el uso de filtro, pero de todas formas se deberá cambiar el agua a menudo.

Alimentación: Para el buen crecimiento de estas tortugas es necesaria una alimentación equilibrada. Nunca se les debe dar gammarus o gambitas secas demasiado a menudo. Muchas personas se lo dan como alimento único y con el tiempo la tortuga sufre diferentes enfermedades derivadas de la falta de vitaminas.
La base de la dieta puede ser pienso para tortuga o, todavía mejor, una mezcla de piensos.
Además se le debe dar alimento de origen animal, como pueden ser todo tipo de insectos, caracoles, babosas, renacuajos, pequeños anfibios, peces, y también carne poco grasa y pescado (debemos tener en cuenta, pero, que no se deben capturar animales silvestres para estos fines, ya que por ejemplo las poblaciones de algunos anfibios son reducidas y si capturamos animales en su hábitat estamos perjudicando estas poblaciones). Se les puede dar también algún tipo de fruta y verdura, pero no lo suelen aceptar. Para que tengan un aporte vegetal, os recomiendo que pongáis en el estanque o acuario diferentes plantas acuáticas, tanto de fondo como flotantes: jacinto de agua (Eichhornia), lechuga de agua (Pistia), salvinia, Azolla, lentejas de agua (Lemna), elodea, anubia, …
Todas estas plantas servirán para decorar y limpiar el acuario, y cuando las tortugas tengan hambre se las comerán.

Comportamiento: Este tipo de tortugas se adaptan con mucha facilidad a la cautividad. Si se mantienen adecuadamente pueden vivir más de 40 años.
Será habitual que las tortugas nos vengan a buscar a la hora de comer. Hay ejemplares que se dejan coger sin problemas, pero hay otros que son más ariscos. En los ejemplares adultos se debe ir al tanto al cogerlos porque es posible que nos muerdan.
Las tres subespecies pueden hibernar sin problemas, ya que proceden de zonas con inviernos relativamente fríos.
Estas tortugas suelen resistir muy bien el frío (siempre y cuando tengan ya un tamaño considerable). Se tiene conocimiento de un pequeño grupo de tortugas de orejas rojas que habitan en Arties, un pequeño pueblo del Pirineo catalán, donde las temperaturas son muy bajas en invierno.
Los ejemplares con menos de 2 años, no deben realizar la hibernación, y se deberán mantener todo el año a 24-26 ºC. Los ejemplares que miden entre 10 y 15 cm, deben hibernar al exterior, excepto los dos meses más fríos, que se deberán poner en un garaje o lugar similar donde las temperaturas sean bajas, pero no tanto como al exterior. Los ejemplares de las subespecies citadas que son adultos pueden pasar todo el invierno sin problemas al exterior.
Es muy importante para este tipo de tortugas que tengan mucho sol y un lugar para salir del agua. Pasarán largas horas en las orillas tomando el sol, lo que les sirve para termorregularse y para absorber vitamina D.
Pueden convivir sin problemas con otras tortugas de los géneros Trachemys, Pseudemys, Chrysemys y Graptemys.

Reproducción: La reproducción de estos animales no es complicada, siempre que tengan unos cuidados mínimos. Si los ejemplares están bien alimentados y tienen bastante tranquilidad en poco tiempo se adaptarán y empezarán a criar.
Estos animales son sexualmente maduros cuando alcanzan los 4 años de edad más o menos, aunque es bastante variable y dependerá de la velocidad de crecimiento de cada ejemplar. Las hembras parece ser que son maduras cuando miden al menos unos 15 cm.
Si se tienen en un acuario, éste debería tener una buena parte con tierra seca de al menos 20 cm de profundidad. Los ejemplares cuidados al aire libre deben tener un trozo de tierra bien vallado, ya que son muy buenas escaladoras.
El cortejo lo realizan entre la primavera y el verano. El macho persigue a la hembra y se le pone delante con sus patas delanteras rozándole la cara. Hace vibrar las patas, y de esa forma le hace unas caricias a la hembra. Luego, para someterla, le muerde las patas y el cuello. Cuando la hembra acepta al macho, empieza la cópula. El macho se agarra a los laterales del caparazón con sus largas uñas e introduce el aparato reproductor en la cola de la hembra.
Al cabo de unas semanas la hembra sale del estanque para buscar una zona adecuada para la puesta. Prefiere lugares con poca vegetación y que estén en un lugar muy soleado. Las puestas la realiza entre mayo y julio (cada hembra puede realizar hasta 5 puestas, aunque lo más frecuente son 3). Hace un agujero con sus patas traseras de unos 10 cm de profundidad. Allí pone entre 3 y 9 huevos, puede que más según la subespecie. Si se decide coger los huevos (se deben mantener siempre en la misma posición en que estaban, sin rotarlos, ya que se podrían matar a los embriones) e incubarlos de forma artificial, se deberá tener una incubadora en la que se pueda controlar la temperatura y la humedad.
A temperaturas inferiores a 27 ºC salen machos, y a más de 30 ºC salen hembras. Entre estos dos valores pueden salir ejemplares de ambos sexos. Las tortugas nacen al cabo de 2 ó 3 meses.
Al aire libre también es posible la cría de tortugas. Se deja la puesta donde está y se valla para evitar que la destrocen al realizar otra puesta y para que las crías no se pierdan. Según mi experiencia, al cabo de unos diez meses (unos 305 días) salen las crías de forma natural, aunque en algunos años en los que el verano ha sido excepcionalmente caluroso las crías han llegado a nacer en septiembre. Acostumbran a nacer entre marzo y junio, cuando ha llovido y las temperaturas empiezan a subir. El tiempo de incubación es tan largo porque durante el frío invierno el crecimiento de las crías se paraliza, y cuando vuelve a hacer un poco de calor se reactivan y empiezan a querer salir del nido. Los ejemplares nacidos en libertad al salir del nido ya no tienen ningún resto del saco vitelino, puesto que lo han consumido todo durante los largos meses de espera.

Problemática: El principal problema que provoca esta especie es su rápida adaptación. Eso está provocando verdaderos estragos en nuestros ríos y lagos. La gente que quiera adquirir animales de este tipo debe tener muy claro que comen mucho, ensucian también mucho y crecen con rapidez, llegando a alcanzar 25 cm o más, según la subespecie. Bajo ningún concepto se debe liberar animales alóctonos en nuestros cursos de agua.
Los animales que nos venden en las tiendas generalmente no han tenido los cuidados que requerían y han sido transportados en condiciones pésimas, lo que provoca que la mortalidad infantil sea todavía más elevada. Si se alimentan y cuidan los animales de forma adecuada, cuando ya han pasado los dos primeros años de vida es muy poco probable que enfermen.
Recomiendo que tengan suficiente espacio, calentador hasta los 2 años, alimentación adecuada (la que se comenta en el apartado correspondiente), sol, suplementos vitamínicos y de calcio y el agua bien limpia. Bajo estas condiciones tendrán las vitaminas y minerales que necesitan y es menos probable que enfermen.

Legislación: Todas las subespecies de Trachemys scripta se pueden vender sin problemas, a excepción de las Trachemys scripta elegans. Esta subespecie, debido a la introducción de ejemplares en nuestro entorno, se prohibió en 2001. Según la legislación vigente (Reglamento CE 2087/2001) está prohibida la importación de animales de esta subespecie. Los ejemplares adquiridos con anterioridad no están sujetos a la prohibición, ya que no está prohibida su tenencia.
En nuestra modesta opinión esta medida no sirve de nada porque prohibiendo esta subespecie no se evita el problema. Ahora se están importando otras subespecies y especies similares que tienen el mismo impacto ambiental que las tortugas de orejas rojas. La única medida que puede evitar más daños es la educación de las personas, ya que deben tener claro que estos animales crecen mucho, y si se compran se deben hacer cargo de ellos toda la vida.

Trachemys emolli

Morfología: Estas tortugas tienen un caparazón de color verdoso, con dibujos ocelados de color naranja. El plastrón es de color amarillo claro, con complejos dibujos en plano horizontal de color verde claro. Con la edad estos dibujos se van difuminando.
En su cabeza podemos apreciar dos manchas alargadas de color pálido que habitualmente se encuentran interrumpidas a la altura del oído, lo que hace que esta larga mancha esté dividida en dos partes.

Dimorfismo sexual: En esta especie los machos tienen las uñas igual de largas que las hembras (en otras especies los machos tienen las uñas más largas). La cola del macho siempre será mucho más larga y gruesa.
En los ejemplares juveniles no es posible determinar el sexo a simple vista.

Tamaño: Esta especie puede llegar a medir hasta 37 cm. Con tan solo dos años de vida estas tortugas pueden llegar a sobrepasar ya los 20 cm, ya que presentan un crecimiento muy rápido.

Distribución: Habitan en Nicaragua y Costa Rica, en el lago Cocibolca y cursos de agua próximos al lago.

Hábitat: Viven en todo tipo de cursos de agua: ríos lentos, lagos, pantanos, estanques, balsas,… Se adaptan casi a cualquier medio acuático, excepto a los ríos de cauce rápido. También pueden tolerar hasta cierto punto el agua salobre.
Les gustan las zonas con mucha vegetación acuática flotante donde haya rocas y troncos donde poder asolearse.

Mantenimiento: En general es bastante fácil mantener esta especie. Si es alimentada adecuadamente, tiene sol y suficiente espacio, es probable que crezca rápido y no sufra enfermedades.
Lo ideal es el mantenimiento al aire libre, en un estanque. Según la experiencia de algunas personas que mantienen esta especie al aire libre, estas tortugas pueden hibernar sin problemas en zonas con climas templados (costa mediterránea, …).
El estanque es recomendable para ejemplares de más de 10 cm. Debe tener en la parte más profunda al menos 60 cm de profundidad de agua, y debe tener un acceso a la zona terrestre, ya sea con una rampa o con los bordes en forma de playa.
La zona terrestre debe estar bien vallada, ya que estas tortugas son excelentes escaladoras. La tierra debe ser normal y corriente (no arena ni turba abonada para plantas). Se pueden poner plantas y árboles, pero se debe dejar una zona soleada sin vegetación, ya que es lo que prefieren a la hora de poner huevos.
En el estanque se pueden poner plantas acuáticas, tanto flotantes como de fondo, pero al final acabarán comidas o arrancadas de cuajo.
Tampoco se recomienda que compartan el estanque con otros animales, a menos que sean kois adultos. Si se les pone junto a peces, anfibios o caracoles, se los acabarán comiendo a todos.
Los ejemplares juveniles deben estar en un acuario con al menos 10-15 cm de profundidad de agua. Deben tener una calentador los 2 primeros años a 24-26 ºC, o al menos hasta que alcancen el tamaño de 10 cm (que puede ser antes de este tiempo). No se recomienda el uso de grava para el fondo y siempre deben tener una rampa para asolearse. Si están en una zona de la casa donde no hay mucho sol, se deberá añadir una luz UVB especial para reptiles. Es recomendable el uso de filtro, pero de todas formas se deberá cambiar el agua a menudo.

Alimentación:
Para el buen crecimiento de estas tortugas es necesaria una alimentación equilibrada. Nunca se les debe dar gammarus o gambitas secas demasiado a menudo, ya que muchas personas se lo dan como alimento único y con el tiempo la tortuga sufre diferentes enfermedades derivadas de la falta de vitaminas.
La base de la dieta puede ser pienso para tortuga o, todavía mejor, una mezcla de piensos.
Además se le debe dar alimento de origen animal, como pueden ser todo tipo de insectos, caracoles, babosas, renacuajos, pequeños anfibios, peces, y también carne poco grasa y pescado. Se les puede dar también algún tipo de fruta y verdura, pero no lo suelen aceptar. Para que tengan un aporte vegetal, os recomiendo que pongáis en el estanque o acuario diferentes plantas acuáticas, tanto de fondo como flotantes: jacinto de agua (Eichhornia), lechuga de agua (Pistia), salvinia, azola, lentejas de agua (Lemna), elodea, anubia, …
Todas estas plantas servirán para decorar y limpiar el acuario de nitratos, y cuando las tortugas tengan hambre se las comerán.

Comportamiento: Este tipo de tortugas se adaptan con mucha facilidad a la cautividad. Si se mantienen adecuadamente pueden vivir más de 40 años.
Será habitual que las tortugas nos vengan a buscar a la hora de comer. Hay ejemplares que se dejan coger sin problemas, pero hay otros que son más ariscos. En los ejemplares adultos se debe ir al tanto al cogerlos, porque es posible que nos muerdan.
Los ejemplares con menos de 2 años no deben realizar la hibernación, y se deberán mantener todo el año a 24-26 ºC. Los ejemplares que midan entre 10 y 15 cm, deben hibernar al exterior, excepto los dos meses más fríos, que se deberán poner en un garaje o lugar similar donde las temperaturas sean bajas, pero no tanto como al exterior. Los ejemplares adultos pueden pasar todo el invierno sin problemas al exterior.
Es muy importante para este tipo de tortugas que tengan mucho sol y un lugar para salir del agua. Pasarán largas horas en las orillas tomando el sol. Eso les sirve para termorregularse y para absorber vitamina D.
Pueden convivir sin problemas con tortugas de los géneros Trachemys, Pseudemys, Chrysemys y Graptemys.

Reproducción: La reproducción de estos animales no es complicada, siempre que tengan unos cuidados mínimos. Si los ejemplares están bien alimentados y tienen bastante tranquilidad, en poco tiempo se adaptarán y empezarán a criar.
Estos animales son sexualmente maduros cuando alcanzan los 4 años de edad más o menos, pero es muy variable. Las hembras parece ser que son maduras cuando miden ya unos 13-15 cm.
Si se tienen en un acuario, éste debería tener una buena parte con tierra seca, de al menos 20 cm de profundidad. Los ejemplares cuidados al aire libre, deben tener un trozo de tierra bien vallado, ya que son muy buenas escaladoras.
El cortejo lo realizan entre la primavera y el verano. El macho persigue a la hembra, y se le pone delante con sus patas delanteras rozándole la cara. Hace vibrar las patas, y de esa forma le hace unas caricias a la hembra. Luego, para someterla, le muerde las patas y el cuello. Cuando la hembra acepta al macho, empieza la cópula. El macho se agarra a los laterales del caparazón con sus largas uñas, e introduce el aparato reproductor en la cola de la hembra.
Al cabo de unas semanas, la hembra sale del estanque para buscar una zona adecuada para la puesta. Prefiere lugares con poca vegetación y que estén en un lugar muy soleado. La puesta la realiza entre mayo y julio. Hace un agujero con sus patas traseras, de unos 10 cm de profundidad. Allí pone hasta 20 huevos.
Si se decide coger los huevos (se deben mantener siempre en la misma posición en que estaban, sin rotarlos, ya que se podrían matar a los embriones) e incubarlos de forma artificial, se deberá tener una incubadora en la que se pueda controlar la temperatura y la humedad.
La temperatura de incubación deberá rondar los 30 ºC.
Las tortugas nacen al cabo de 2 ó 3 meses.
Es probable que esta especie se pueda reproducir de forma natural en zonas templadas de España, aunque al tratarse de una especie poco frecuente en los comercios españoles todavía no se poseen datos precisos de su reproducción en cautividad.

Problemática: El principal problema de esta especie es su captura indiscriminada con fines culinarios y también la destrucción de sus nidos para utilizar los huevos como alimento, aunque parece ser que sus poblaciones son relativamente elevadas y no se encuentran en peligro.
Al igual que las distintas subespecies de Trachemys scripta, esta especie podría llegar a ser una amenaza si es liberada en nuestros ríos y lagos.

Trachemys callirostris

Morfología: Estas tortugas tienen un caparazón de color verde, con dibujos ocelados en colores más claros (verde claro, amarillo o ligeramente anaranjado) y con pequeñas manchas oscuras al centro de cada escudo. El plastrón es de color amarillo claro, con complejos dibujos en plano horizontal de color verde claro. Con la edad estos dibujos se van difuminando.
En su cabeza podemos apreciar dos grandes manchas de color naranja, muy similares a las de Trachemys scripta elegans. Un rasgo característico de estas tortugas que nos ayudará enormemente a la hora de identificarlas es la presencia alrededor de su boca de pequeñas manchas circulares de color amarillo.

Dimorfismo sexual: En esta especie los machos tienen las uñas igual de largas que las hembras (en otras especies los machos tienen las uñas más largas). La cola del macho siempre será mucho más larga y gruesa.
En los ejemplares juveniles no es posible determinar el sexo a simple vista.

Tamaño: Estas tortugas suelen medir unos 25 cm, pero según algunos autores pueden llegar a medir hasta 35 cm.
T.c. chichiriviche puede alcanzar un tamaño mayor, de hasta 32 cm.

Distribución: Habitan en varias zonas de Colombia y Venezuela.

Hábitat: Viven en todo tipo de cursos de agua: ríos lentos, lagos, pantanos, estanques, balsas,… Se adaptan casi a cualquier medio acuático, excepto a los ríos de cauce rápido. También pueden tolerar hasta cierto punto el agua salobre.
Les gustan las zonas con muchas vegetación acuática flotante donde haya rocas y troncos donde poder asolearse.

Mantenimiento: En general es bastante fácil mantener esta especie. Si es alimentada adecuadamente, tiene sol y suficiente espacio, es probable que crezca rápido y no sufra enfermedades.
Lo ideal es el mantenimiento al aire libre, en un estanque. Según la experiencia de algunas personas que mantienen esta especie al aire libre, estas tortugas pueden hibernar sin problemas en zonas con climas templados (costa mediterránea, …).
El estanque es recomendable para ejemplares de más de 10 cm. Debe tener en la parte más profunda al menos 60 cm de profundidad de agua, y debe tener un acceso a la zona terrestre, ya sea con una rampa o con los bordes en forma de playa.
La zona terrestre debe estar bien vallada, ya que estas tortugas son excelentes escaladoras. La tierra debe ser normal y corriente (no arena ni turba abonada para plantas). Se pueden poner plantas y árboles, pero se debe dejar una zona soleada sin vegetación, ya que es lo que prefieren a la hora de poner huevos.
En el estanque se pueden poner plantas acuáticas, tanto flotantes como de fondo, pero al final acabarán comidas o arrancadas de cuajo.
Tampoco se recomienda que compartan el estanque con otros animales, a menos que sean kois adultos. Si se les pone junto a peces, anfibios o caracoles, se los acabarán comiendo a todos.
Los ejemplares juveniles deben estar en un acuario con al menos 10-15 cm de profundidad de agua. Deben tener una calentador los 2 primeros años a 24-26 ºC. No se recomienda el uso de grava para el fondo y siempre deben tener una rampa para asolearse. Si están en una zona de la casa donde no hay mucho sol, se deberá añadir una luz UVB especial para reptiles. Es recomendable el uso de filtro, pero de todas formas se deberá cambiar el agua a menudo.

Alimentación:
Para el buen crecimiento de estas tortugas es necesaria una alimentación equilibrada. Nunca se les debe dar gammarus o gambitas secas demasiado a menudo, ya que muchas personas se lo dan como alimento único y con el tiempo la tortuga sufre diferentes enfermedades derivadas de la falta de vitaminas.
La base de la dieta puede ser pienso para tortuga o, todavía mejor, una mezcla de piensos.
Además se le debe dar alimento de origen animal, como pueden ser todo tipo de insectos, caracoles, babosas, renacuajos, pequeños anfibios, peces, y también carne poco grasa y pescado. Se les puede dar también algún tipo de fruta y verdura, pero no lo suelen aceptar. Para que tengan un aporte vegetal, os recomiendo que pongáis en el estanque o acuario diferentes plantas acuáticas, tanto de fondo como flotantes: jacinto de agua (Eichhornia), lechuga de agua (Pistia), salvinia, azola, lentejas de agua (Lemna), elodea, anubia, …
Todas estas plantas servirán para decorar y limpiar el acuario de nitratos, y cuando las tortugas tengan hambre se las comerán.

Comportamiento: Este tipo de tortugas se adaptan con mucha facilidad a la cautividad. Si se mantienen adecuadamente pueden vivir más de 40 años.
Será habitual que las tortugas nos vengan a buscar a la hora de comer. Hay ejemplares que se dejan coger sin problemas, pero hay otros que son más ariscos. En los ejemplares adultos se debe ir al tanto al cogerlos, porque es posible que nos muerdan.
Los ejemplares con menos de 2 años no deben realizar la hibernación, y se deberán mantener todo el año a 24-26 ºC. Los ejemplares que midan entre 10 y 15 cm, deben hibernar al exterior, excepto los dos meses más fríos, que se deberán poner en un garaje o lugar similar donde las temperaturas sean bajas, pero no tanto como al exterior. Los ejemplares adultos pueden pasar todo el invierno sin problemas al exterior.
Es muy importante para este tipo de tortugas que tengan mucho sol y un lugar para salir del agua. Pasarán largas horas en las orillas tomando el sol. Eso les sirve para termorregularse y para absorber vitamina D.
Pueden convivir sin problemas con tortugas de los géneros Trachemys, Pseudemys, Chrysemys y Graptemys.

Reproducción: La reproducción de estos animales no es complicada, siempre que tengan unos cuidados mínimos. Si los ejemplares están bien alimentados y tienen bastante tranquilidad, en poco tiempo se adaptarán y empezarán a criar.
Estos animales son sexualmente maduros cuando alcanzan los 4 años de edad más o menos, pero es muy variable. Las hembras parece ser que son maduras cuando miden ya unos 13-15 cm.
Si se tienen en un acuario, éste debería tener una buena parte con tierra seca, de al menos 20 cm de profundidad. Los ejemplares cuidados al aire libre, deben tener un trozo de tierra bien vallado, ya que son muy buenas escaladoras.
El cortejo lo realizan entre la primavera y el verano. El macho persigue a la hembra, y se le pone delante con sus patas delanteras rozándole la cara. Hace vibrar las patas, y de esa forma le hace unas caricias a la hembra. Luego, para someterla, le muerde las patas y el cuello. Cuando la hembra acepta al macho, empieza la cópula. El macho se agarra a los laterales del caparazón con sus largas uñas, e introduce el aparato reproductor en la cola de la hembra.
Al cabo de unas semanas, la hembra sale del estanque para buscar una zona adecuada para la puesta. Prefiere lugares con poca vegetación y que estén en un lugar muy soleado. La puesta la realiza entre mayo y julio. Hace un agujero con sus patas traseras, de unos 10 cm de profundidad. Allí pone entre 9 y 25 huevos.
Si se decide coger los huevos (se deben mantener siempre en la misma posición en que estaban, sin rotarlos, ya que se podrían matar a los embriones) e incubarlos de forma artificial, se deberá tener una incubadora en la que se pueda controlar la temperatura y la humedad.
La temperatura de incubación deberá rondar los 30 ºC.
Las tortugas nacen al cabo de 2 ó 3 meses.
Es probable que esta especie se pueda reproducir de forma natural en zonas templadas de España, aunque al tratarse de una especie poco frecuente en los comercios españoles todavía no se poseen datos precisos de su reproducción en cautividad.

Problemática: El principal problema de esta especie es su captura indiscriminada con fines culinarios y también la destrucción de sus nidos para utilizar los huevos como alimento. Por culpa de este problema las poblaciones son cada vez menores, aunque se desconoce con exactitud el estado de sus poblaciones.
Al igual que las distintas subespecies de Trachemys scripta, esta especie podría llegar a ser una amenaza si es liberada en nuestros ríos y lagos.

Trachemys ornata

Morfología: Estas tortugas tienen un caparazón de color verde claro, con dibujos ocelados de color naranjo-rosado. El plastrón es de color amarillo claro, con complejos dibujos en plano horizontal de color verde claro. Con la edad estos dibujos se van difuminando.
En su cabeza podemos apreciar dos manchas alargadas de color amarillo pálido.

Dimorfismo sexual: Los machos presentan una uñas anteriores mucho más largas y su cola siempre será mucho más larga y gruesa.
En los ejemplares juveniles no es posible determinar el sexo a simple vista.

Tamaño: Estas tortugas pueden llegar a medir hasta 38 cm, aunque no es habitual que superen los 33 cm.

Distribución: Habitan en la costa occidental de México, desde Sinaloa hasta Guerrero.

Hábitat: Viven en todo tipo de cursos de agua: ríos lentos, lagos, pantanos, estanques, balsas,… Se adaptan casi a cualquier medio acuático, excepto a los ríos de cauce rápido. También pueden tolerar hasta cierto punto el agua salobre.
Les gustan las zonas con muchas vegetación acuática flotante donde haya rocas y troncos donde poder asolearse.

Mantenimiento: En general es bastante fácil mantener esta especie. Si es alimentada adecuadamente, tiene sol y suficiente espacio, es probable que crezca rápido y no sufra enfermedades.
Lo ideal es el mantenimiento al aire libre, en un estanque. Esta especie puede hibernar sin problemas en zonas con climas templados, e incluso en zonas bastante frías de España (Galicia, Madrid, …).
Los cuidados para esta especie serán los mismo que para el resto de Trachemys:
El estanque es recomendable para ejemplares de más de 10 cm. Debe tener en la parte más profunda al menos 60 cm de profundidad de agua, y debe tener un acceso a la zona terrestre, ya sea con una rampa o con los bordes en forma de playa.
La zona terrestre debe estar bien vallada, ya que estas tortugas son excelentes escaladoras. La tierra debe ser normal y corriente (no arena ni turba abonada para plantas). Se pueden poner plantas y árboles, pero se debe dejar una zona soleada sin vegetación, ya que es lo que prefieren a la hora de poner huevos.
En el estanque se pueden poner plantas acuáticas, tanto flotantes como de fondo, pero al final acabarán comidas o arrancadas de cuajo.
Tampoco se recomienda que compartan el estanque con otros animales, a menos que sean kois adultos. Si se les pone junto a peces, anfibios o caracoles, se los acabarán comiendo a todos.
Los ejemplares juveniles deben estar en un acuario con al menos 10-15 cm de profundidad de agua. Deben tener una calentador los 2 primeros años a 24-26 ºC. No se recomienda el uso de grava para el fondo y siempre deben tener una rampa para asolearse. Si están en una zona de la casa donde no hay mucho sol, se deberá añadir una luz UVB especial para reptiles. Es recomendable el uso de filtro, pero de todas formas se deberá cambiar el agua a menudo.

Alimentación:
Para el buen crecimiento de estas tortugas es necesaria una alimentación equilibrada. Nunca se les debe dar gammarus o gambitas secas demasiado a menudo, ya que muchas personas se lo dan como alimento único y con el tiempo la tortuga sufre diferentes enfermedades derivadas de la falta de vitaminas.
La base de la dieta puede ser pienso para tortuga o, todavía mejor, una mezcla de piensos.
Además se le debe dar alimento de origen animal, como pueden ser todo tipo de insectos, caracoles, babosas, renacuajos, pequeños anfibios, peces, y también carne poco grasa y pescado. Se les puede dar también algún tipo de fruta y verdura, pero no lo suelen aceptar. Para que tengan un aporte vegetal, os recomiendo que pongáis en el estanque o acuario diferentes plantas acuáticas, tanto de fondo como flotantes: jacinto de agua (Eichhornia), lechuga de agua (Pistia), salvinia, azola, lentejas de agua (Lemna), elodea, anubia, …
Todas estas plantas servirán para decorar y limpiar el acuario de nitratos, y cuando las tortugas tengan hambre se las comerán.

Comportamiento: Este tipo de tortugas se adaptan con mucha facilidad a la cautividad. Si se mantienen adecuadamente pueden vivir más de 40 años.
Será habitual que las tortugas nos vengan a buscar a la hora de comer. Hay ejemplares que se dejan coger sin problemas, pero hay otros que son más ariscos. En los ejemplares adultos se debe ir al tanto al cogerlos, porque es posible que nos muerdan.
Los ejemplares con menos de 2 años no deben realizar la hibernación, y se deberán mantener todo el año a 24-26 ºC. Los ejemplares que midan entre 10 y 15 cm, deben hibernar al exterior, excepto los dos meses más fríos, que se deberán poner en un garaje o lugar similar donde las temperaturas sean bajas, pero no tanto como al exterior. Los ejemplares adultos pueden pasar todo el invierno sin problemas al exterior.
Es muy importante para este tipo de tortugas que tengan mucho sol y un lugar para salir del agua. Pasarán largas horas en las orillas tomando el sol. Eso les sirve para termorregularse y para absorber vitamina D.
Pueden convivir sin problemas con tortugas de los géneros Trachemys, Pseudemys, Chrysemys y Graptemys.

Reproducción: La reproducción de estos animales no es complicada, siempre que tengan unos cuidados mínimos. Si los ejemplares están bien alimentados y tienen bastante tranquilidad, en poco tiempo se adaptarán y empezarán a criar.
Estos animales son sexualmente maduros cuando alcanzan los 4 años de edad más o menos, pero es muy variable. Las hembras parece ser que son maduras cuando miden ya unos 13-15 cm.
Si se tienen en un acuario, éste debería tener una buena parte con tierra seca, de al menos 20 cm de profundidad. Los ejemplares cuidados al aire libre, deben tener un trozo de tierra bien vallado, ya que son muy buenas escaladoras.
El cortejo lo realizan entre la primavera y el verano. El macho persigue a la hembra, y se le pone delante con sus patas delanteras rozándole la cara. Hace vibrar las patas, y de esa forma le hace unas caricias a la hembra. Luego, para someterla, le muerde las patas y el cuello. Cuando la hembra acepta al macho, empieza la cópula. El macho se agarra a los laterales del caparazón con sus largas uñas, e introduce el aparato reproductor en la cola de la hembra.
Al cabo de unas semanas, la hembra sale del estanque para buscar una zona adecuada para la puesta. Prefiere lugares con poca vegetación y que estén en un lugar muy soleado. La puesta la realiza entre mayo y julio. Hace un agujero con sus patas traseras, de unos 10 cm de profundidad. Allí pueden poner hasta 20 huevos.
Si se decide coger los huevos (se deben mantener siempre en la misma posición en que estaban, sin rotarlos, ya que se podrían matar a los embriones) e incubarlos de forma artificial, se deberá tener una incubadora en la que se pueda controlar la temperatura y la humedad.
La temperatura de incubación deberá rondar los 30 ºC.
Las tortugas nacen al cabo de 2 ó 3 meses.
Es probable que esta especie se pueda reproducir de forma natural en zonas templadas de España, aunque al tratarse de una especie poco frecuente en los comercios españoles todavía no se poseen datos precisos de su reproducción en cautividad.

El resto de especies de tortugas que se venden son muy similares a las anteriores descritas de todos modos para identificarlas os dejo el link de una página especializada en tortugas de la que he sacado toda la información: http://www.infotortuga.com/especiescomunes.htm

Ahora voy a describir los dos únicos galápagos autóctonos de España, pero ambos no se pueden coger de los ríos y lagos porque está prohibido, y en algunas comunidades está prohibida su tenencia.

Mauremys leprosa

Morfología: Tiene el caparazón de color verde oscuro o marrón, con pequeñas manchas de color marrón claro que perderán con la edad.
El plastrón es amarillo, con grandes manchas de color negro o algunas veces sin ningún tipo de mancha.
La cabeza, patas y cola son de color verde oscuro o marrón, con rayas más claras.
La cola suele ser bastante larga, y las patas traseras están muy palmeadas.

Dimorfismo sexual: Los machos de Mauremys leprosa tienen la cola algo más larga y ancha que las hembras, y la abertura cloacal está situada lejos del caparazón. Tienen el plastrón un poco convexo.
Las hembras suelen ser algo más grandes y pesadas.

Tamaño: Puede llegar a medir hasta 25 cm.

Distribución: Esta especie se distribuye por muchas zonas de Marruecos y el norte de África. Habita también muchas regiones de España y Portugal, y algunas zonas de Francia.

Hábitat: Vive en pantanos, lagos, estanques, canales, ríos de corriente lenta,… Les gustan las zonas muy tranquilas y con mucha vegetación sumergida y flotante donde poderse esconder.

Mantenimiento: Esta tortuga se adapta sin problemas al clima de gran parte de España y países templados. Lo más recomendable, sin lugar a dudas, es el mantenimiento al aire libre cuando miden más de 10 cm. Deben vivir en una estanque de dimensiones considerables donde haya muchas plantas, troncos y rocas, para que se puedan esconder. Estos animales son un poco tímidos, y es por eso que recomiendo un estanque grande.
Debe tener por lo menos 80 cm de profundidad en la parte más profunda, y tiene que ir disminuyendo de forma progresiva, para facilitar que los animales salgan a tomar el sol.
Debe haber un pequeño trozo de tierra para que realicen la puesta. Puede haber plantas y árboles, pero es recomendable que haya una zona sin vegetación. La tierra debe ser normal y corriente, nunca arena de playa ni turba tratada químicamente. La valla debe estar hecha a conciencia, pues esta especie es particularmente una gran trepadora.
Cuando es pequeña se la puede tener en un acuario con 20 cm de profundidad, una rampa, una lámpara UVB y un calentador. El agua se debe mantener todo el año a 24-26 ºC.
Si se quieren tener ejemplares adultos en el interior de la vivienda, se deberá habilitar un gran acuario, con al menos 60 cm de profundidad, con rocas o troncos para tomar el sol, luces UVB, filtro,… Es recomendable también que haya plantas sumergidas y flotantes.

Alimentación: Estas tortugas en libertad se alimentan básicamente de animales como gusanos, caracoles, insectos acuáticos, peces enfermos, cadáveres,… Casi nunca consumen alimento vegetal, pero deben tener a mano siempre algunas plantas acuáticas comestibles por si acaso.
En cautividad se recomienda seguir ese tipo de dieta, a base de grillos, moluscos, animales acuáticos,…
La dieta debe ser lo más variada y completa posible. Es posible que acepten pienso para tortugas, pero se les dará solo de vez en cuando.

Comportamiento: Es una especie un poco tímida, pero menos que las Emys orbicularis. No tiene problemas con animales de otros géneros, siempre que no sean agresivos. No se recomienda juntar animales de distintos continentes, ya que se podrían contagiar enfermedades.
Es resistente al frío, pero un poco menos que el galápago europeo (Emys orbicularis) por lo que puede hibernar al exterior.
Les gusta pasarse largas horas al sol, y cuando vean el más mínimo movimiento se tirarán al agua e irán a esconderse en el fondo.

Reproducción: Su reproducción se ha conseguido muchas veces en cautividad.
La hembra pondrá los huevos en una zona de tierra seca, un poco alejada del estanque. Si el clima es templado, se puede dejar la puesta donde está, vallar la zona y esperar a que salgan las crías.
También existe la posibilidad de sacar los huevos con sumo cuidado y sin rotarlos y ponerlos en una incubadora. En este caso deberán tener entre un 75-90 % de humedad y con una temperatura entre 27-30 ºC.

Problemática:El principal problema con el que se encuentra esta especie es la reducción de sus hábitats. Debido a la presencia humana se han ido desplazando las poblaciones hacia lugares deshabitados. Otro problema es la contaminación de las aguas.
Actualmente están seriamente amenazas por la introducción de tortugas acuáticas americanas (sobretodo Trachemys), con las que deben competir por el hábitat y el alimento.

Legislación: En Europa solo se pueden vender ejemplares provenientes de otras regiones. Si se compran ejemplares de este tipo, nunca deben juntarse con las subespecies autóctonas de la zona, para evitar cruces. Nunca se deben coger animales de nuestros ríos y lagos, pues está prohibido.
En Cataluña está totalmente prohibida la tenencia de estos animales.

Emys orbicularis

Morfología: Tiene el caparazón de color oscuro, entre marrón y negro. Esta todo recubierto de pequeñas manchas de color amarillo. Hay ejemplares que debido a su peculiar coloración o a las algas no dejan ver esas pequeñas manchas.
El plastrón puede ser amarillo o naranja claro, con unas pocas manchas irregulares de color negro.
La cabeza, patas y cola son de color negro con muchos puntos de color amarillo intenso.
La cola suele ser bastante larga, y las patas traseras están muy palmeadas.

Dimorfismo sexual: Los machos de Emys orbicularis tienen la cola algo más larga y ancha, y la abertura cloacal está situada lejos del caparazón. Tienen las uñas más curvadas y el plastrón un poco convexo.
Las hembras suelen ser algo más grandes y pesadas.

Tamaño: Puede llegar a medir entre 20 y 25 cm.

Distribución: Tiene una distribución muy amplia: Portugal, España, Francia, Italia, Alemania, Cáucaso, Grecia, Ucrania, Turquía, Irán, Uzbekistán, Kazakistán alguna región de Rusia y norte de África.

Hábitat: Vive en pantanos, lagos, estanques, canales, ríos de corriente lenta,… Les gustan las zonas muy tranquilas y con mucha vegetación sumergida y flotante donde poderse esconder.

Mantenimiento: Esta tortuga se adapta sin problemas al clima de gran parte de España y países templados. Lo más recomendable, sin lugar a dudas, es el mantenimiento al aire libre cuando miden más de 10 cm. Deben vivir en una estanque de dimensiones considerables donde haya muchas plantas, troncos y rocas, para que se puedan esconder. Estos animales son un poco tímidos, y es por eso que recomiendo un estanque grande.
Debe tener por lo menos 80 cm de profundidad en la parte más profunda, y tiene que ir disminuyendo de forma progresiva, para facilitar que los animales salgan a tomar el sol.
Debe haber un pequeño trozo de tierra para que realicen la puesta. Puede haber plantas y árboles, pero es recomendable que haya una zona sin vegetación. La tierra debe ser normal y corriente, nunca arena de playa ni turba tratada químicamente. La valla debe estar hecha a conciencia, pues esta especie es particularmente una gran trepadora.
Cuando es pequeña se la puede tener en un acuario con 20 cm de profundidad, una rampa, una lámpara UVB y un calentador. El agua se debe mantener todo el año a 24-26 ºC.
Si se quieren tener ejemplares adultos en el interior de la vivienda, se deberá habilitar un gran acuario, con al menos 60 cm de profundidad, con rocas o troncos para tomar el sol, luces UVB, filtro,… Es recomendable también que haya plantas sumergidas y flotantes.

Alimentación: Estas tortugas en libertad se alimentan básicamente de animales como gusanos, caracoles, insectos acuáticos, peces enfermos, cadáveres,… Casi nunca consumen alimento vegetal, pero deben tener a mano siempre algunas plantas acuáticas comestibles por si acaso.
En cautividad se recomienda seguir ese tipo de dieta, a base de grillos, moluscos, animales acuáticos,…
La dieta debe ser lo más variada y completa posible. Es posible que acepten pienso para tortugas, pero se les dará solo de vez en cuando.

Comportamiento: Es una especie bastante tímida, y le cuesta un poco adaptarse a la cautividad. No tiene problemas con animales de otros géneros, siempre que no sean agresivos. No se recomienda juntar animales de distintos continentes, ya que se podrían contagiar enfermedades.
Es bastante resistente al frío, por lo que puede hibernar sin problemas al exterior.
Les gusta pasarse largas horas al sol, y cuando vean el más mínimo movimiento se tirarán al agua e irán a esconderse en el fondo.

Reproducción: Su reproducción se ha conseguido muchas veces en cautividad.
Los machos son maduros más o menos a los 12 cm, y las hembras a los 15 cm.
La hembra pondrá los huevos en una zona de tierra seca, un poco alejada del estanque. Si el clima es templado, se puede dejar la puesta donde está, vallar la zona y esperar a que salgan las crías.
También existe la posibilidad de sacar los huevos con sumo cuidado y sin rotarlos y ponerlos en una incubadora.
La hembra puede poner hasta 11 huevos.

Problemática:El principal problema con el que se encuentra esta especie es la reducción de sus hábitats. Debido a la presencia humana se han ido desplazando las poblaciones hacia lugares deshabitados. Otro problema es la contaminación de las aguas.
Actualmente están seriamente amenazas por la introducción de tortugas acuáticas americanas (sobretodo Trachemys), con las que deben competir por el hábitat y el alimento.

Legislación: En Europa solo se pueden vender ejemplares provenientes de otras regiones. Si se compran ejemplares de este tipo, nunca deben juntarse con las subespecies autóctonas de la zona, para evitar cruces. Nunca se deben coger animales de nuestros ríos y lagos, pues está prohibido.
En Cataluña está totalmente prohibida la tenencia de estos animales.

Una respuesta

  1. esta muy bien este informeme se me hizo muy interesante me sirvio de mucho realmente muy bien gracias

    22/03/2011 en 8:34 pm

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